Título: Bienvenidos Pecadores.
Texto: Luc 5:27 Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.
Luc 5:28 Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.
Luc 5:29 Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.
Luc 5:30 Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?
Luc 5:31 Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
Luc 5:32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
En este pasaje encontramos el llamado de Jesús a Leví, un publicano, a convertirse en su discípulo.
Este evento nos enseña tres aspectos muy importantes en la vida de los creyentes:
La gracia, la obediencia y la transformación que Dios puede obrar en la vida de las personas.
Leví era un publicano: Los publicanos eran recaudadores de impuestos para el Imperio Romano, considerados colaboradores y odiados por el pueblo judío.
A pesar de la mala reputación de Leví, Jesús lo ve y lo llama.
Todos esperaríamos de Jesús que llamara a personas de reputación intachable para formar parte del su círculo de los más cercanos.
Imaginemos por un momento, que para llamar a ser discípulos de Cristo, presentáramos hojas de vida:
Soy, ladrón, mentiroso, engañador, traicionero, y no estoy dispuesto a cambiar:
Respuesta: Este me sirve, aprobado.
Otro: Yo hago todo lo que Dios me manda, doy a los pobres, no mato ni una mosca y soy la mejor persona del mundo:
Respuesta: Me sirve por hipócrita y mentiroso.
Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
Luc 5:32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
Esto nos muestra que el amor y la gracia de Dios alcanzan a todos, sin importar su pasado o condición social.
Leví responde al llamado de Jesús de inmediato, "dejándolo todo" y siguiéndolo. Esta decisión radical marca un cambio completo en su vida.
La gracia de Dios: El llamado de Leví demuestra la gracia inmerecida de Dios. Jesús no llama a Leví por sus méritos, sino por su amor y misericordia, la de Dios, no la de Levi.
Mateo es un ejemplo de obediencia radical al llamado de Dios. Deja su vida anterior para seguir a Jesús sin dudarlo.
El encuentro con Jesús transforma la vida de Leví.
De ser un publicano odiado, se convierte en un discípulo de Jesús.
¿Has escuchado el llamado de Dios en tu vida?
¿Estás dispuesto a obedecer el llamado de Dios, incluso si implica dejar atrás cosas que te son tan apreciadas?
¿Crees en el poder transformador de Dios para cambiar tu vida?
Muchos nunca cambian porque no aceptan las condiciones del llamado y su vida siempre será miserable, no alcanzarán las promesas porque no lo dejaron todo como este hombre. Entonces cargan con sus cosas de arriba abajo y nunca logran cambiar porque les faltó determinación.
El llamado de Leví nos recuerda que la gracia de Dios está disponible para todos.
Si respondemos a su llamado con obediencia, Él puede transformar radicalmente nuestras vidas.
¿Qué te impide seguir el llamado de Dios en tu vida?
¿Qué necesitas para tener la misma fe y obediencia que Leví?
Dios te ama y desea lo mejor para ti.
Responde a su llamado y permite que Él transforme tu vida.
Necesitas determinar ahora mismo dejar la conducción de tu vida al Señor Jesús, Él sabrá como guiarte.
Feliz día.
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