Anoche dormí como un recién nacido. El clima perfecto, la cama perfecta, la noche perfecta. Me levanté verdaderamente renovado, Y es que desde que he confiado mi vida al Señor, he aprendido a descansar, a soltar las cargas, y a comprender que la noche es para dormir, pues a esa hora ningún problema puedo resolver.
¿Dormiste bien anoche?
El salmo 4: 8 dice: En paz me acostaré, y asimismo dormiré;
Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.